¿Por qué Hemingway no escribió: «Jai-alai, Fiesta alegre»?

Mi querido Bandini. Acabo de terminar de leer uno de tus relatos: `Los pecados de la madre´ y te juro que he disfrutado tanto como cuando veía jugar en Barcelona a Egurbide, Ondarrés y a Chimela juntos. Qué retrato psicológico, qué maestría a la hora de reflejar las interioridades de las familias ítalo-americanas. Con las dos últimas páginas me han saltado las lágrimas como cuando Ondarrés entraba a bote-pronto y Chimela soltaba un bajonazo, un tiralíneas a dos metros del fleje inferior, y la pelota mordía la chula y besaba el piso para morir poco después. Continue reading

Flak Mak

Flak Mak no es el apodo que le han puesto los gringos al «Palacio de los Gritos», al frontón Jai Alai de La Habana. Flak Mak es el nombre de una máquina de picar hielo americana para preparar daiquiris; es la explicación que le da el cantinero del bar del hotel Ambos Mundos a un escritor vasco. Continue reading

La increíble historia del pelotari Martin Odriozola en La Habana

«Los bares de los pelotaris» se titula uno de los capítulos del libro «El roble y la ceiba. Historia de los vascos en Cuba» (Txalaparta, 2003) escrito por Cecilia Arrozarena.

«En una construcción antigua, en una esquina entre Belascoain y Saludade, en el tercer y cuarto piso se hospedaban los pelotaris del Frontón Jai Alai. Una mujer con garbo, vasca, dueña de las dos plantas y de la azotea, tenia como huéspedes de diez a quince pelotaris, cada uno, con un baño individual en cada habitación». Continue reading

Blues a Ritmo de Rap

caray caray ya lo dijo pelay es pura poesía esto del jai alai más que un documental parece una peli donde no todo sale mal pero ay! es lo que hay dales un micro y te montan un circo me parte un rayo cuando oigo hablar a lalo aquiles samuel y a rayo no tiene desperdicio lechuga en el publix red snapper bajo el brazo linterna en mano y bote pronto bajo pata relojes parados en los ochenta gestos miradas desgarradas caras marchitas polvo blanco en las entrañas noches de bohemia enredadas en las gargantas blues a toda pastilla la diva mercedes lanza bocanadas de humo qué guapo era jose luis anjelito de blanco anjelical pelotari de antes cuando habla zigor con la cámara nos remata lo que nos queda de alma no son pelotazos los que resuenan son blues a ritmo de rap deja ernest que doblen las campanas dinero a espuertas y balas en la cabeza fiambres en un maletero miami beach entero barracones vacíos estrellas sin brillo perdidas en canchas de algodón perlas que son lagrimas imágenes que matan y rompen el corazón muchacho esto va de blus y rap y cuando todo parece acabar mal un ventana abierta al final y nuestra alma vuelve a resucitar a ritmo de rap lo dijo pelay caray es pura poesía esto del jai alai

 

Jai-alai y Beisbol en La Habana

Hubo un tiempo en La Habana en el que dos deportes de distinta procedencia se hicieron la competencia. La pelota vasca (en este caso: cesta-punta) y el béisbol. En 1902, año en el que se inaugura el Jai alai,  ya existían en Cuba revistas dedicadas al béisbol. No tardaría mucho para que surgieran otras dedicadas al «béisbol vizcaíno»: «La cancha habanera» y «Beti-Jai». No fueron las unicas publicaciones dedicadas al jai-alai: «El Pelotari», «La Pelota en La Habana» y «Fiesta Alegre», también verían la luz en la isla del Caribe. Continue reading